El problema de la SUBE, SIBIOS y los datos de seguimiento.

por manuchis. 1 comentario

Ya hablé mucho sobre la problemática de la privacidad, el dejar que las computadoras lo sepan todo. Los sistemas magnéticos o de radiofrecuencia para los transportes públicos son muy útiles. No puedo negarlo, ayudan a predecir el tráfico y las estructuras necesarias para hacerlo más eficiente.

Pero esto no significa que este sistema tenga necesariamente que estar relacionado con nuestra identidad. Realmente no tiene ninguna relación ni beneficio la idea de que una tarjeta nos identifica. La única explicación posible es relacionar los datos con la persona.

Este pequeño juego se vuelve macabro cuando el Gobierno Nacional ordena por decreto la creación de una base de datos biométricos unificada llamada SIBIOS. Como ya expliqué, estos datos ahora son consultables por muchas agencias y organizaciones gubernamentales para cruzarlas con otro tipo de datos.

Para ser más práctico, SIBIOS obliga ahora que los chicos recién nacidos estén inscriptos en esta base de datos indicando quienes son, donde viven, etc. Pero por ejemplo, estos datos que siempre existieron en el RENAPER (Registro Nacional de las Personas) nada tenía que ver con los pasos fronterizos, ya que esto lo manejaba la Policia Federal. Tanto la Cedula de Indentidad como el Pasaporte, dos documentos que permiten el tránsito de personas, no tenía nada que ver con el derecho civil que es representado por el DNI.
Estos datos, a partir de que le quitaron a la policía el derecho de hacer estos documentos (con la excusa de que era un negocio y que ahora sería más fácil), son cruzados con el derecho civil.

Como si esto no fuera poco, “obligan” a las personas a utilizar un sistema de pago de transporte que está identificado y relacionado con su identidad. Entonces claramente pueden obtener datos en tiempo real acerca de donde están estas personas, por lo menos los que usen transporte público.
Y digo obligan en mayúsculas, porque siempre existe la posibilidad de usar otro medio. Pero ante la amenaza de un aumento (una clásica herramienta de manejo de la información) y la extorsión, típico de este Gobierno terrorista, esa posibilidad se vuelve obsoleta, culturalmente obsoleta.

Supongamos que hasta acá, saben todos tus datos, saben donde estas, saben si salís del país y conocen también tus antecedentes penales. Conozco un montón de gente que solo ve cosas buenas de esto. La realidad es que tienen un control absoluto y uno podría saltearlo todavía.

Pero que pasa si además, aceleran el proceso de la potabilidad numérica con la excusa de que es un avance tecnológico y es por el bien de las personas para que las empresas telefónicas que son malvadas y quieren lo peor de nosotros, logran que se enlace una línea de celular a nuestra identidad. Y lo que es peor, las transacciones bancarias también están totalmente controladas por sistemas gubernamentales y cruzadas con el resto de los datos. Y si escuchan hablar del voto electrónico, tengan un poquito de miedo, porque talvez su próxima elección no les permita sacar un crédito, quien dice.

En resumen, están logrando un sistema perverso de seguimiento a base de falta de libertad y privacidad, la cual es mencionada en el artículo 19 de nuestra Constitución Nacional: Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados. Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe.

Por si los confunden “Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios” se refiere a que solo Dios puede saber por donde yo transito, con quien yo hablo, con quien me relaciono o que hago con mi dinero. Pero parece que a nuestra presidenta le gusta jugar a Dios, o mejor dicho, escuchar a Dios. Porque está bien claro que no conoce los alcances de esto, sino que está evidentemente influenciada por el poder Norteamericano. Y no, no soy paranoico, es un análisis totalmente objetivo. Sino vean como está de contenta anunciando todo esto sin tener la mínima idea de lo que significa…

Demás está decir que este tipo de sistemas fué probado en países de primer mundo y fué desarticulado por justamente, ir en contra de la privacidad de las personas. Pero claro, estamos en Sudamérica.
Y quiero aclarar que muy diferente sería si este tipo de sistemas fuera abierto, es decir open-source, por lo tanto anónimo y abierto con APIs para que cualquier pueda mejorarlo. Pero sobretodo anónimo y sin cruzarlo con otro tipo de datos.
Les dejo un documento publicado por el gobierno de Gran Bretaña al respecto de los sistemas biométricos y su “buen” uso. Data del 2003, en el 2008 ya se encontraron con un par de problemitas los cuales en wikipedia se dejan bastante claros.

Infografía que publicó La Nación respecto al estado actual:

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